Cada piscina incluida en la normativa debe tener su propio protocolo de autocontrol. En Andalucía lo exige el Decreto 485/2019, que fija los apartados mínimos.
Apartados mínimos del protocolo
- Tratamiento del agua de cada vaso: sistemas, productos y dosificación.
- Control de la calidad del agua y, en piscinas cubiertas, del aire: parámetros, frecuencias y dónde se registran.
- Mantenimiento de la instalación y de sus equipos.
- Limpieza y desinfección de vasos, playas, vestuarios y aseos.
- Seguridad y buenas prácticas: socorristas, botiquín, normas de uso.
- Plan de control de plagas.
- Gestión de proveedores de productos y servicios.
Un documento que hay que mantener al día
El protocolo no es un papel que se escribe una vez: debe estar en la instalación y actualizarse con las incidencias y las medidas correctoras. Lo difícil no es redactarlo, sino demostrar después que se cumple.
Cómo demostrar que se cumple
La forma más sencilla es que cada apartado tenga su registro: controles del agua anotados a diario, tareas de limpieza y mantenimiento con responsable, incidencias con su seguimiento. En AQUAZZE todo eso queda organizado por instalación, con fecha, hora y quién lo hizo, y se puede descargar en PDF.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el protocolo de autocontrol de una piscina?
Es el documento propio de cada piscina en el que el titular describe cómo trata el agua, cómo controla su calidad, cómo mantiene, limpia y desinfecta la instalación, cómo garantiza la seguridad, cómo controla las plagas y cómo gestiona a sus proveedores.
¿Es obligatorio el protocolo de autocontrol?
Sí, para las piscinas incluidas en el ámbito de la normativa. En Andalucía lo exige el Decreto 485/2019 y a nivel estatal el Real Decreto 742/2013.
¿Dónde debe estar el protocolo de autocontrol?
En la propia instalación, a disposición de la autoridad sanitaria, y actualizado con las incidencias y las medidas correctoras.
Guía informativa. La referencia legal es el Decreto 485/2019 publicado en el BOJA.